El Programa de Incentivos a proyectos piloto singulares de comunidades energéticas (CE IMPLEMENTA) financia el impulso de proyectos piloto singulares de comunidades energéticas para incentivar el autoconsumo y la participación ciudadana en un modelo energético descentralizado y distribuido.
Está enmarcado en el componente 7 ’Despliegue e integración de energías renovables’. del Plan de Recuperación, Transformación y resiliencia y forma del PERTE de energías renovables, hidrógeno renovable y almacenamiento (PERTE ERHA).
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha culminado el programa con un total de 262 comunidades energéticas subvencionadas con 108,4 millones de euros del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia en seis convocatorias.
¿Qué son las comunidades energéticas?
Las comunidades energéticas son figuras jurídicas que permiten que los ciudadanos produzcan, consuman, almacenen, compartan y vendan energía renovable colectivamente.
Su finalidad principal es proporcionar beneficios ambientales, económicos y sociales a sus miembros y al entorno en el que desarrollan su actividad, más que una rentabilidad financiera.
Se dividen en dos formas jurídicas:
- Comunidades de energías renovables: compuestas por personas físicas o jurídicas que se asocian para desarrollar proyectos de energías renovables en su proximidad, con el objetivo de obtener beneficios económicos, medioambientales o sociales.
- Comunidades ciudadanas de energía: compuestas por personas físicas que se asocian para producir, consumir y gestionar su propia energía renovable, con el fin de reducir su dependencia energética y promover la transición hacia un modelo energético más sostenible.
Ambos modelos tienen muchos puntos en común. Por ejemplo, pueden adquirir distintas formas jurídicas, pueden participar en todos los mercados organizados de producción de energía eléctrica, y deben estar integradas por un mínimo de cinco socios o miembros, sin que ninguno supere el 51% de los votos, que han de ser personas físicas, administraciones locales o empresas de pequeño tamaño.
Sin embargo, en el caso de las comunidades de energías renovables, los socios o miembros deben estar situados en las proximidades de las instalaciones de renovables, a una distancia que dependerá de la población del municipio.
En el caso de los municipios pequeños o en riesgo de despoblación, se amplía el radio de actuación para conseguir un número de miembros adecuado para la constitución de la comunidad, en línea con los objetivos establecidos en materia de Reto Demográfico.
¿Qué beneficios tienen las comunidades energéticas?
Las comunidades energéticas tienen diversos beneficios para sus miembros y para las localidades en las que se ubican:
- Permiten a los ciudadanos producir energía renovable y reducir su dependencia de los combustibles fósiles.
- Pueden generar empleo y actividad económica en las localidades en las que operan.
- Pueden contribuir a la lucha contra el cambio climático al reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Programa CE Implementa
El Programa de Incentivos a proyectos piloto singulares de comunidades energéticas (CE IMPLEMENTA) financia el impulso de proyectos piloto singulares de comunidades energéticas para incentivar el autoconsumo y la participación ciudadana en un modelo energético descentralizado y distribuido.
El programa ha concedido 108,4 millones de euros para la creación de 262 comunidades energéticas en seis convocatorias.
- La primera convocatoria se resolvió con un total de 45 proyectos beneficiarios, que contemplan más de 230 actuaciones en 14 comunidades autónomas y movilizarán una inversión de 14,7 millones de euros. Los 45 proyectos beneficiarios involucran a más de 2.600 actores y el 85% tiene exclusivamente como socios a personas físicas, pymes o entidades locales. Asimismo, el 16% de los proyectos busca abordar la pobreza energética a través de la inclusión de consumidores vulnerables entre sus socios y casi la mitad (42%) presenta planes de igualdad de género como parte de su gobernanza, con el fin de lograr una representación equilibrada entre mujeres y hombres.
- La segunda convocatoria estuvo dirigida a proyectos de tamaño mediano o grande cuya inversión superara el millón de euros. Se resolvió con un total de 29 proyectos beneficiarios, que contemplan más de 470 actuaciones en 12 comunidades autónomas y que movilizarán una inversión de 67 millones de euros, a partir de un presupuesto de 30 millones. Los 29 proyectos beneficiarios involucran a más de 93.000 actores, siendo el 85% personas físicas socias y el restante 15%, pymes y entidades locales.
- La tercera convocatoria estuvo dirigida a proyectos con un límite presupuestario de hasta un millón de euros y dotada con un presupuesto de 10 millones de euros. Se resolvió con un total de 52 proyectos beneficiarios en 15 comunidades autónomas. Los 52 proyectos financiados involucran a más de 10.483 beneficiarios que son, en su mayoría, personas físicas agrupadas en asociaciones y/o cooperativas, además de pymes y otras categorías de asociados.
- La cuarta convocatoria estuvo dirigida a proyectos de tamaño mediano o grande cuya inversión superara el millón de euros. Se resolvió con la adjudicación de 30 millones de euros a un total de 25 proyectos beneficiarios en 6 comunidades autónomas. Las cooperativas protagonizaron esta línea de ayudas, casi un 90% proyectos beneficiarios encajan en esta figura. En total, la resolución beneficia a 2.615 socios, ya sean personas físicas, entidades locales o pymes.
- La quinta convocatoria estuvo dirigida a proyectos de menor envergadura (con inversiones inferiores a 1 millón de euros). Contó con un presupuesto inicial de 30 millones de euros. A finales de octubre de 2025 se publicó la resolución de la quinta convocatoria del programa CE Implementa, que aprobó la adjudicación de 10,7 millones de euros en ayudas a iniciativas pioneras para la creación de 106 nuevas comunidades energéticas en toda España. En mayo de 2026 se incorporación las últimas 20 comunidades energéticas a la resolución definitiva de la quinta convocatoria.
- La sexta convocatoria: estuvo dirigida a proyectos de gran envergadura (inversiones superiores a 1 millón de euros). Con un presupuesto inicial de 90 millones de euros, en agosto de 2025 se publicó la resolución de la convocatoria con la concesión de 35,6 millones de euros en subvenciones a iniciativas pioneras para la creación de 27 nuevas comunidades energéticas en toda España. En la resolución de esta convocatoria Galicia, con ocho proyectos seleccionados, se hace con el 58% de las ayudas asignadas (20,7 millones). El resto se desarrollará en Cataluña (5), Extremadura y Castilla y León, con cuatro expedientes respectivamente, en la Comunidad Valenciana (2), y los cuatro restantes en Castilla-La Mancha, Canarias, País Vasco y Andalucía.
La se suma de las fases previas ya adjudicadas eleva a 262 los proyectos en marcha beneficiados hasta ahora. Se han adjudicado 108,4 millones de euros de esta línea de ayudas, que busca impulsar la participación de los consumidores en el sistema energético para democratizarlo, asentar el despliegue renovable en el territorio y contribuir a los objetivos de descarbonización.
En el siguiente enlace de la página web del IDAE se puede acceder a un mapa interactivo en el que consultar la ubicación e información adicional de los proyectos de Comunidades Energéticas financiados a través de este programa.
Expansión territorial
Por territorios, Cataluña es la comunidad con más proyectos de comunidades energéticas en curso (72) de los subvencionados en las seis convocatorias de CE Implementa, seguida de Castilla y León (40) y Andalucía (34). El resto se reparten entre Euskadi (18), Aragón, Comunidad Valenciana y Galicia, con 16 respectivamente, Castilla-La Mancha (14), Extremadura (10), Madrid (9), Navarra (5), Murcia (4), Asturias, Canarias y Cantabria -dos cada una- y, finalmente, Baleares y La Rioja, ambos con una única comunidad energética beneficiaria.
La totalidad de esas iniciativas (262) incorpora la instalación de energías renovables eléctricas, en todos los casos con tecnología solar fotovoltaica y en una gran mayoría se incorpora sistemas de almacenamiento. También hay propuestas de fomento de la movilidad sostenible (95) y proyectos para mejorar la gestión de la demanda (124) y para la instalación de energías renovables térmicas (14), como la aerotermia y la biomasa.
En conjunto, los proyectos beneficiarios implican la instalación de nueva potencia de generación renovable: 175.302,62 kW de energía eléctrica de origen fotovoltaico y 4.925,67 kW de térmica. También sumarán 85.505,48 kWh de almacenamiento y 420 nuevos puntos de recarga de vehículos eléctricos, así como 34 sistemas de préstamos de bicicletas eléctricas y 45 de adquisición de vehículos eléctricos.
Cooperativas y asociaciones
A lo largo de las seis ediciones de CE Implementa se han atendido realidades distintas e impulsado diferentes modelos de comunidades energéticas: tres de las convocatorias seleccionaron iniciativas de escala reducida y menos de un millón de inversión, muchas de ellas en pequeños municipios, y otras de mayor calado, con inversiones previstas por encima de esa cuantía. El objetivo ha sido siempre fomentar la participación en el sector energético de actores que no toman parte en el mismo tradicionalmente, permitiéndose que cada comunidad energética pudiera impulsar varias propuestas.
En cuanto a la tipología de los beneficiarios, son todas cooperativas y asociaciones, por lo que no hay proyectos impulsados por sociedades anónimas o limitadas. En total suman 111.166 miembros o socios beneficiarios adscritos a las entidades que recibirán las ayudas; una cifra que podrá seguir creciendo en la medida en que puedan sumar nuevos usuarios asociados.
De las 262 comunidades energéticas subvencionadas, 159 operarán en municipios de Reto Demográfico y siete en zonas de Transición Justa, lo que refleja el interés que esta fórmula participativa de generación y consumo renovable suscita en el conjunto del territorio.
Vocación social
La participación de la ciudadanía en la transición energética es uno de los objetivos básicos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC). Las comunidades energéticas permiten que los ciudadanos produzcan, consuman, almacenen, compartan y vendan energía renovable colectivamente. Su finalidad principal es proporcionar beneficios ambientales, económicos y sociales a sus miembros y al entorno en el que desarrolla su actividad, más que una rentabilidad financiera.
Estas entidades tienen diversos beneficios para sus miembros y para las localidades en las que se ubican. Permiten a los ciudadanos producir energía renovable y reducir su dependencia de los combustibles fósiles, generan empleo y actividad económica en los municipios en los que operan y contribuyen a la lucha contra el cambio climático al reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
En cuanto a su constitución, pueden ser agrupaciones o cooperativas existentes que entran en el ámbito energético, o nuevas creadas para ese fin. También proyectos colectivos, desde agrupaciones ciudadanas que promueven un pequeño parque solar o eólico a las afueras de un municipio a otros más integrales que combinen distintas tecnologías.
Su impacto trasciende al sector energético; ayudan en la lucha contra el cambio climático y la pobreza energética y promueven mejoras sociales en la comunidad. Por ello, son una figura especialmente interesante para los municipios de reto demográfico, ya que, al estar cercanas al territorio, conocen sus puntos sensibles y las ventajas que pueden ofrecer, al tiempo que ayudan a dinamizar la actividad local, generar empleo y fijar población. Y concuerdan con el mandato de “la ciudadanía en el centro de la transición energética” incluido tanto en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) como en el PRTR.
Actualizado a 08/05/2026