El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha participado este jueves en el VIII Congreso Nacional de Industria, celebrado en el Palacio Euskalduna de Bilbao, en el que ha intervenido también previamente el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu.
Durante su intervención, el jefe de el Ejecutivo ha señalado que desde 2021 y hasta el cierre del Plan de Recuperación, España habrá recibido la inyección de más de 100.000 millones de euros, de los que uno de cada cuatro ya ha sido ejecutado a través de los proyectos estratégicos (PERTE) en sectores clave para el futuro de nuestra industria, como las energías limpias, la automoción, las gigafactorías o el hidrógeno renovable.
Con todo, el presidente del Gobierno ha dejado clara la intención de que "la reconstrucción industrial no finalice en 2026", cuando acaben de movilizarse todos los recursos europeos, sino que "el fondo España Crece anunciado "dará continuidad a los NextGen", con la aspiración de alcanzar una capitalización de 120.000 millones de euros, combinando recursos públicos y privados. Con ello se canalizarán más recursos hacia los sectores estratégicos como la vivienda, la energía, la digitalización, la inteligencia artificial, la economía circular, las infraestructuras, el agua, el saneamiento o la seguridad.
En esta línea, Sánchez ha recordado que este viernes el Ejecutivo abrirá la segunda convocatoria de la Línea 1 del PERTE de Descarbonización Industrial, dotada con 330 millones de euros. Se trata de una convocatoria con mayor margen para ejecutar los proyectos -hasta cinco años, frente a los dos y medio anteriores- y más seguridad para que las empresas puedan planificar e invertir.
Además, el presidente ha puesto de relieve la importancia de seguir promoviendo la transición climática como "un auténtico motor de nuestra prosperidad", y ha puesto como ejemplo que esta semana se ha puesto en marcha el proceso para impulsar la energía eólica marina, especialmente la eólica flotante, con el objetivo de producir entre 1 y 3 gigas en 2030, "desarrollando en el camino todo un sector industrial y tecnológico que contribuirá enormemente a la descarbonización". Una convocatoria de ayudas financiada, también con fondos del Plan de Rrecuperación.
Sánchez ha anunciado también la puesta en marcha de una nueva ayuda de movilidad eléctrica para autónomos y pequeñas empresas, con una línea dotada con 40 millones de euros para la adquisición de vehículos electrificados, tanto en propiedad como en renting, de la que podrán beneficiarse las empresas de menos de 10 empleados, con unos importes de hasta 7.500 euros, y una gran convocatoria de innovación abierta en los próximos días liderada por la Escuela de Organización Industrial, junto al CDTI, para atraer conocimiento, investigación y talento de las startups con el fin de abordar retos tecnológicos en materia de seguridad, defensa y tecnologías de doble uso.
Política industrial más ambiciosa
El jefe del Ejecutivo ha señalado que España ha "aprendido la lección" de que "la mejor regulación, al igual que la mejor política industrial, es la que sí existe, y es la que está al servicio de la mayoría social, de las empresas y del interés nacional y europeo". "Hemos dejado atrás la reconversión industrial para emprender la reconstrucción industrial de nuestro país", ha celebrado, señalando que se ha empezado desde la formación, con más de 400.000 plazas de FP y un alza de la FP Dual del 166% desde 2018, adaptándose la formación a las demandas del sector.
Gracias a ello, "la industria pesada ha dado paso a la industria cualificada", de forma que los trabajadores de la industria ganan un 12% más que la media y España ha generado casi 200.000 puestos de trabajo en la industria desde 2018, la mitad de ellos en el último año, ya que "2025 ha sido el mejor año para el empleo industrial en lo que llevamos de década".
Sánchez ha avanzado que el Gobierno va a seguir desplegando una política industrial en colaboración con la empresa que responde a tres grandes objetivos, alineados con Europa. El primero pasa por reforzar la competitividad de las empresas, para lo que ha adelantado que se van a mejorar procesos; apoyar la innovación, con la mayor inversión en I+D+i de la historia de casi 24.000 millones de euros; apostar por el talento e impulsar la internacionalización de las empresas.
Por último, ha indicado que la política industrial debe contribuir a la autonomía estratégica europea, profundizando en el mercado único y desarrollando un "verdadero mercado de capitales europeo", como ya se hace en ámbitos como los semi-conductores, la inteligencia artificial o las tecnologías cuánticas a través de la SETT. Esta "SEPI tecnológica", según ha detallado, ya ha aprobado en sus casi dos años de funcionamiento una treintena de operaciones por más de 430 millones, que han movilizado 1.289 millones de capital privado.