Como parte del Plan de Transición Energética en la Administración General del Estado (AGE), el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ejecuta en su sede de San Juan de la Cruz el mayor proyecto de geotermia de la ciudad de Madrid. La instalación tiene una potencia térmica de 1,2 MW y está financiada con 4,3 millones de euros del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR).
La instalación de geotermia comprende la perforación de 106 pozos, distribuidos en tres campos geotérmicos con una profundidad de hasta 150 metros, que comenzarán a funcionar en el mes de abril. Con esta ejecución se podrá sustituir casi en su totalidad el gasóleo como fuente de calefacción, al electrificar y reducir el consumo total energético para la climatización, además se logrará un ahorro de hasta un millón de litros de agua que consumen las enfriadoras a través de sus torres de refrigeración.
Al aprovechar la temperatura constante del subsuelo para generar calor en invierno y refrigeración en verano, el sistema tiene una eficiencia muy superior a la de los sistemas tradicionales, con emisiones de CO2 mínimas y disponibilidad las 24 horas del día. Asimismo, los pozos de geotermia ejecutados en el aparcamiento se recubrirán con suelo drenante en vez de asfalto, que favorece la filtración de agua de lluvia y es más sostenible.
Las obras de geotermia se suman a otras intervenciones de eficiencia energética que desde enero de 2025 se desarrollan en el MITECO e incluyen instalación de paneles fotovoltaicos en las cubiertas, mejoras en la envolvente, la iluminación, los aparatos elevadores y la movilidad sostenible.
La reforma energética está prevista que concluya en junio de este año, permitiendo la reducción de las emisiones en más de un 50% y una disminución superior al 50% en el consumo de energía no renovable. Además posibilitará el salto de la letra D a la C en materia de consumo de energía primaria no renovable y de la letra D a la B en términos de emisiones de CO2.
Potencial de la geotermia en España
La geotermia destaca por su elevado potencial de crecimiento en España debido a sus usos térmicos de manera directa o a través de bombas de calor geotérmicas para la climatización en los sectores de servicios y residencial y para procesos industriales, así como por su empleo en la producción de electricidad en yacimientos de alta temperatura con recursos por encima de los 100º C.
El potencial de esta tecnología es clave para la descarbonización, la electrificación de los sectores térmicos y para reducir la dependencia de los combustibles fósiles. Actualmente en el país mantiene su doble papel: geotermia somera, una opción más madura y con implantación creciente, y geotermia profunda, más prometedora para la generación eléctrica, principalmente en Islas Canarias.