Conoce el proyecto español para acoger una de las primeras gigafactorías de IA de Europa con el apoyo del Plan de Recuperación

22.07.2026
reder de elementos digitales

España ha puesto en marcha un proyecto para optar a albergar una de las primeras gigafactorías de IA de la Unión Europea. La iniciativa se articula a través de un consorcio público-privado en el que participa el Gobierno de España, mediante la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), junto a la Generalitat de Catalunya y empresas privadas líderes en sus sectores. Su objetivo es construir y operar una gran infraestructura de computación dedicada al entrenamiento de los modelos de inteligencia artificial más avanzados.

El proyecto se enmarca en la iniciativa europea InvestAI, impulsada por la Comisión Europea y gestionada a través de la Empresa Común Europea de Informática de Alto Rendimiento (EuroHPC), que financiará el establecimiento de las primeras gigafactorías de IA en distintos Estados miembros. Por la parte española, la financiación pública procede del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, a través de la facilidad Next Tech que gestiona la SETT.

En junio de 2026, el Consejo de Ministros autorizó una inversión de 719 millones de euros en el consorcio que presentará la candidatura española, un proyecto que está previsto que movilice una inversión de hasta 5.000 millones de euros. La candidatura es multisede e incluye las ubicaciones de Móra la Nova (Tarragona) y San Fernando de Henares (Madrid) para alojar la infraestructura tecnológica.

¿Qué es una gigafactoría de IA?

Una gigafactoría de IA es un centro de datos de gran escala diseñado para entrenar y operar los modelos de inteligencia artificial más avanzados, como los grandes modelos de lenguaje (LLM) o los modelos de visión artificial. Frente a los centros de datos convencionales, optimizados para tareas como los servicios en la nube o el almacenamiento, las gigafactorías son instalaciones especializadas en aportar la enorme capacidad de cálculo que necesita la nueva generación de IA.

La diferencia con las fábricas de IA (AI Factories) ya en funcionamiento es, sobre todo, de escala. Según el Reglamento EuroHPC modificado, las gigafactorías contarán con más de 100.000 chips avanzados de IA, frente a los 25.000 de los superordenadores más grandes de las fábricas de IA. A ello se suman centros de datos eficientes desde el punto de vista energético y una automatización basada en la propia inteligencia artificial. La inversión estimada por cada gigafactoría se sitúa entre 3.000 y 5.000 millones de euros, lo que exige un planteamiento industrial basado en asociaciones público-privadas.

Estas infraestructuras están concebidas para que investigadores, startups, pymes, universidades, grandes empresas y administraciones públicas puedan entrenar, probar y desplegar modelos de IA sin depender por completo de proveedores de fuera de la Unión Europea.

La iniciativa europea: InvestAI y EuroHPC

Las gigafactorías de IA son un proyecto emblemático de la Comisión Europea para dotar al continente de una infraestructura estratégica que refuerce su autonomía tecnológica. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, anunció la iniciativa InvestAI en la Cumbre de París sobre Inteligencia Artificial de febrero de 2025: un programa que aspira a movilizar hasta 200.000 millones de euros para la IA en Europa y que incluye un fondo específico de 20.000 millones de euros para financiar las gigafactorías.

El interés fue inmediato. La consulta previa lanzada por la Comisión y EuroHPC se cerró el 20 de junio de 2025 con 76 manifestaciones de interés procedentes de 16 Estados miembros para 60 emplazamientos distintos. En enero de 2026 se modificó el Reglamento de EuroHPC para dar cobertura jurídica a las gigafactorías, y la convocatoria formal para seleccionar, al menos, cuatro instalaciones en distintos Estados miembros está prevista para el verano de 2026. Las gigafactorías seleccionadas deberán estar operativas entre 2027 y 2028.

La candidatura española: un consorcio público-privado

El proyecto español se articula mediante un consorcio público-privado, de mayoría accionarial privada, constituido en 2026. El Gobierno de España, a través de la SETT, es el principal accionista individual, con el 47,99 % de las acciones. Participan también Telefónica (15,67 %), ACS (15,67 %), Banco Santander (15,67 %), Multiverse Computing (4 %) y la Generalitat de Catalunya (1 %).

La escala del proyecto explica esta estructura: combina liderazgo público, músculo industrial, financiación y capacidades tecnológicas para coordinar la inversión, la construcción y la operación de la infraestructura. La candidatura multisede reparte la instalación entre Móra la Nova, en Tarragona, y San Fernando de Henares, en Madrid, y concurrirá a la convocatoria europea en cuanto la Comisión la publique.

El papel del Plan de Recuperación

La aportación pública española se apoya en dos decisiones del Consejo de Ministros adoptadas en junio de 2026. La primera es la inversión de 719 millones de euros del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, a través de la SETT, en el consorcio que desarrollará la gigafactoría. La SETT realiza esta operación mediante la facilidad Next Tech, con fondos procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y pasa así a formar parte del accionariado de la sociedad que presentará la candidatura española.

La segunda es la contribución voluntaria de 300 millones de euros a EuroHPC, el organismo con sede en Luxemburgo encargado de explotar las factorías de IA y de promover el establecimiento de gigafactorías en la Unión Europea. Esta aportación permite a España cumplir el requisito para concurrir a la convocatoria y está destinada, entre otros fines, a la adquisición de servicios de la gigafactoría. Los fondos servirán, además, para que España participe en iniciativas estratégicas de tecnología cuántica.

De las fábricas a las gigafactorías: el ecosistema español de IA

España es uno de los tres países de la Unión Europea, junto a Alemania y Polonia, que cuenta con dos fábricas de IA aprobadas por la Comisión Europea: la AI Factory del Barcelona Supercomputing Center – Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS) y la factoría de IA en salud del Centro de Supercomputación de Galicia (CESGA), ambas con financiación del Gobierno de España en el marco del Plan de Recuperación.

A esa base se suman infraestructuras como el superordenador MareNostrum 5, en el BSC, una de las redes de conectividad más avanzadas de Europa y un amplio despliegue de energías renovables, un factor relevante para instalaciones con una elevada demanda energética. Si la candidatura española resulta seleccionada, el país acogería una de las primeras gigafactorías de IA de Europa y multiplicaría la capacidad de universidades, pymes, centros de investigación e instituciones para investigar, innovar y competir en la carrera por la inteligencia artificial.