El PERTE de digitalización del ciclo del agua es un Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica impulsado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y financiado a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR).
Fue aprobado por Acuerdo del Consejo de Ministros el 22 de marzo de 2022 con el objetivo es modernizar la gestión integral del agua en España mediante la digitalización, la innovación y la formación.
Sus actuaciones se enmarcan en el Componente 5 "Preservación del espacio litoral y los recursos hídricos" del PRTR, y en concreto en su Inversión 3 "Transición digital en el sector del agua".
Hasta la fecha, el PERTE ha movilizado 1.200 millones de euros repartidos entre operadores del ciclo urbano, comunidades de regantes, comunidades autónomas y organismos de cuenca.
¿Qué es el PERTE de digitalización del ciclo del agua?
Los PERTE son la herramienta del Plan de Recuperación para impulsar proyectos estratégicos con capacidad de arrastre sobre toda la economía. En el caso del agua, el desafío es doble: España es uno de los países europeos más expuestos al estrés hídrico y, a la vez, uno de los que más dependen del agua en sectores clave como la agricultura, la industria y el abastecimiento urbano.
El PERTE persigue mejorar la eficiencia del ciclo hidrológico, reducir las pérdidas en las redes de suministro y, en consecuencia, ahorrar agua y energía. También aspira a aumentar la seguridad del suministro y reforzar la fiabilidad de las infraestructuras hidráulicas, especialmente presas y embalses, en un contexto en el que sequías e inundaciones se alternan con creciente intensidad.
Para alcanzar estos objetivos, el programa se estructura en cuatro líneas de actuación complementarias:
- Mejora de la gobernanza en la gestión de los usos del agua.
- Digitalización de los organismos de cuenca y de la administración hidráulica.
- Programas de ayudas para impulsar la digitalización entre los distintos usuarios del agua: operadores de ciclo urbano, comunidades de regantes, comunidades autónomas e industria.
- Formación e innovación en competencias digitales aplicadas al agua.
¿Cómo se reparten los 1.200 millones del PERTE?
El presupuesto del PERTE se ha distribuido en cuatro grandes bloques:
- 550 millones de euros (en tres convocatorias) en subvenciones para operadores del ciclo urbano del agua.
- 170 millones de euros (en dos convocatorias) para comunidades de usuarios de agua para regadío,
- 200 millones de euros transferidos a las comunidades autónomas y a las ciudades de Ceuta y Melilla, en dos fases de reparto, para apoyar la digitalización en municipios de menos de 20.000 habitantes.
- 280 millones de euros destinados a la Dirección General del Agua, las confederaciones hidrográficas y la Mancomunidad de los Canales del Taibilla.
Las convocatorias dirigidas a usuarios se han resuelto en régimen de concurrencia competitiva, ajustándose a la Ley General de Subvenciones, y han registrado una demanda muy superior a la oferta: en el ciclo urbano se solicitaron más de 2.550 millones de euros frente a los 550 disponibles, lo que multiplicó casi por cinco el presupuesto inicial.
El ciclo urbano del agua: 94 proyectos para el 60 % de la población
La inversión en ciclo urbano del agua se canalizó a través de tres convocatorias dirigidas a operadores de los servicios de abastecimiento, saneamiento y depuración: ayuntamientos, mancomunidades, diputaciones y consorcios y empresas: públicas, mixtas y privadas.
La primera convocatoria, resuelta en noviembre de 2023, adjudicó 200 millones de euros a 30 proyectos, con ayudas de entre 3,3 y 7,9 millones por proyecto. La segunda convocatoria, resuelta en agosto de 2024, repartió 300 millones entre 50 proyectos con un porcentaje de cofinanciación medio del 80 % y ayudas de entre 675.000 euros y 10 millones por iniciativa. La tercera convocatoria, resuelta en octubre de 2025, completó el bloque con 50 millones de euros para 14 proyectos, con un foco específico en municipios de menos de 20.000 habitantes y proyectos agrupados.
El balance conjunto de las tres convocatorias suma 94 proyectos, 2.731 municipios beneficiados (2.064 de ellos con menos de 5.000 habitantes) y un alcance poblacional de 29.055.394 personas, el 60 % de la población española.
Las ayudas han llegado a las 17 comunidades autónomas y a las 13 cuencas hidrográficas peninsulares, y han apoyado actuaciones tanto en grandes ciudades como Málaga o Sevilla como en pequeños municipios del medio rural. Uno de cada tres municipios de España está cubierto por algún proyecto financiado por el PERTE de Digitalización del Ciclo del Agua.
Comunidades de usuarios de agua para regadío: 375 proyectos en 13 cuencas
El regadío es el principal usuario del agua en España, consume más del 80 %. Es, por tanto, un ámbito donde cualquier mejora de eficiencia tiene más impacto sobre la disponibilidad hídrica.
Las dos convocatorias de ayudas para la digitalización de comunidades de usuarios de agua para regadío, (resultas: la primera el 22 de octubre de 2024 y la segunda el 24 de noviembre de 2025), han adjudicado 170,2 millones de euros a 375 proyectos, beneficiando a 473 entidades distribuidas en 13 comunidades autónomas y 13 cuencas hidrográficas. La superficie cubierta supera 1,25 millones de hectáreas de regadío, lo que representa aproximadamente un tercio del regadío nacional.
Por cuencas, la Confederación Hidrográfica del Ebro lidera el reparto con 86 proyectos y el 19,6 % de la ayuda, seguida de la del Duero (18,9 %) y la del Júcar (18,1 %).
La solución de digitalización más demandada fue la de telecontrol, monitorización, fertirrigación y eficiencia energética, que concentra el 60 % de la ayuda total.
¿Qué impacto tendrá el PERTE en la gestión del agua?
Más allá del volumen de inversión, el PERTE se mide por sus efectos esperados sobre la eficiencia y el conocimiento del recurso hídrico. Las actuaciones financiadas permitirán:
- Reducir el consumo de agua en 48,16 hectómetros cúbicos.
- Disminuir el agua no registrada del 27 % al 21 %.
- Reducir las pérdidas en las redes de suministro del 24 % al 17 %.
- Aumentar la telelectura de contadores del 16 % al 47 %.
A escala de infraestructura, el programa ha permitido digitalizar más de 600 captaciones de aguas superficiales, más de 200 estaciones de tratamiento de agua potable (ETAP) y más de 1.000 estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR). Además, monitoriza más de 5.000 puntos de vertido en redes de saneamiento, lo que mejora el control sobre la calidad del agua devuelta al medio.
Tecnologías que están transformando el ciclo del agua
La digitalización del ciclo del agua se traduce en herramientas concretas que ya están desplegándose sobre el terreno. Entre las principales tecnologías financiadas por el PERTE destacan:
- Sensorización en tiempo real de captaciones, redes de distribución, depuradoras y puntos de vertido al dominio público hidráulico.
- Contadores inteligentes y telelectura para conocer y gestionar los consumos con precisión.
- Plataformas integrales de datos e inteligencia artificial que conectan toda la información del ciclo del agua, desde la captación hasta el vertido, en una única capa de gestión.
- Gemelos digitales y modelos matemáticos de redes hidráulicas que permiten simular escenarios y tomar decisiones anticipadas.
- Sistemas de alerta temprana frente a sequías e inundaciones, integrados con servicios europeos como Copernicus o el sistema EFAS.
Innovación, formación y conocimiento
La modernización del agua exige también capacidades humanas. Por ello, El PERTE incluye una línea específica dedicada a la formación y la innovación que arroja las siguientes cifras destacables:
- 1.943 actividades formativas previstas en el conjunto del programa.
- Más de 449.000 personas formadas en competencias digitales aplicadas al agua.
- 632 proyectos de I+D+i vinculados al PERTE, que conectan administración, universidad, centros tecnológicos y sector privado.
Esta dimensión es clave para que la inversión en infraestructura digital se traduzca en una transformación duradera que no quede reducida a un mero parche tecnológico.
El Observatorio GOTA, la cara visible del PERTE
El Observatorio GOTA (Gestión Operativa y Transparente del Agua) es la pieza más visible de la transformación digital impulsada por el PERTE. Se trata de un portal web, financiado por el PRTR, que integra por primera vez en un único espacio la información hidrológica, meteorológica y de predicción procedente de fuentes oficiales como las confederaciones hidrográficas, la Agencia Estatal de Meteorología y servicios europeos como Copernicus o el sistema EFAS de alerta temprana de inundaciones.
A través de GOTA, cualquier persona puede seguir en tiempo real el volumen de agua embalsada, los caudales de los ríos, el estado de los acuíferos, la evolución de la nieve o las previsiones meteorológicas, con herramientas gráficas interactivas y un sistema de avisos para identificar situaciones de riesgo. La plataforma estará plenamente operativa a partir del 30 de junio de 2026 y, una vez finalicen los proyectos del PERTE, irá incorporando nuevas funcionalidades vinculadas al control de los usos del agua y la planificación hidrológica.
Un paso decisivo hacia una gestión transparente del agua
El PERTE de digitalización del ciclo del agua es uno de los mayores esfuerzos europeos para modernizar la gestión de un recurso esencial. Sus 1.200 millones movilizados, los 469 proyectos que ha puesto en marcha (94 en ciclo urbano y 375 en regadío) y su alcance, que combina grandes ciudades, pequeños municipios rurales, comunidades de regantes y organismos de cuenca, configuran una transformación sin precedentes en la forma de gobernar el agua en España.
Con GOTA como pieza visible y la red de proyectos financiados como infraestructura de fondo, el PERTE deja un legado que va más allá del Plan de Recuperación: una manera distinta de entender la gestión del agua, basada en datos, transparencia y anticipación.